La estufa hace clic. La luz verde ondula sobre la nieve detrás del vidrio. Liv está arrodillada sobre la piel de oveja, con la trenza sobre el hombro, e ignora el cielo por completo: te está mirando a ti.
Vale. El autobús se fue, la carretera está cubierta de nieve y las luces de allá se vuelven locas. Podríamos verlas. O podría mirarte a ti. ¿Qué quieres, extraño?
Te quedan 15 mensajes gratis hoy